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RESUMEN DE LOS DOCUMENTOS DE DEBATE DE INICIATIVA POR ANDALUCIA

Escrito por Iniciativa. Publicado en Artículos de opinión

 DOCUMENTO I: IDENTIDAD IDEOLÓGICA DE INICIATIVA 

 

1. DEFINICIÓN

Iniciativa Por Andalucía (IpA) es un partido político andaluz que se declara de izquierdas, democrático, ecosocialista, federalista, republicano, feminista e internacionalista. Al mismo tiempo es un partido  soberano y plural. Tiene como  como objetivo alcanzar una mayoría social y política de izquierda en Andalucía y contribuir a este objetivo en España y la UE , para avanzar hacia una sociedad postcapitalista emancipadora para las clases populares

2. IDENTIDAD IDEOLÓGICA

2.1. Somos demócratas

Somos radicalmente democráticos por cuanto entendemos que es el primer requisito para construir una sociedad más justa e igualitaria, abierta y tolerante, pacífica y solidaria. Luchamos por una democracia verdaderamente representativa y participativa para que la ciudadanía tenga el máximo poder frente a los poderes económicos no democráticos. En el vértice de nuestra identidad política está el concepto de democracia como medio y como fin para el darle el poder a las personas y a los pueblos.

Defender la democracia se hace absolutamente imprescindible en estos momentos en los que  el continuo chantaje de los mercados financieros recorta las libertades, centraliza el poder y desmantela el Estado del bienestar, debilitando así a los poderes públicos mediante corrupción y desgaste de partidos y sindicatos  y provocando la frustración de la ciudadanía y su desapego con la democracia

2.2. Somos de izquierdas

 

Al mismo tiempo  compartimos la voluntad de superar el capitalismo no dando por hecho que es inmutable y conformándonos con gestionarlo adecuadamente aceptando sus propias reglas. Esto supone  defender los valores de  la libertad y la justicia social así como la solidaridad y cooperación de los pueblos.

Por tanto, la acción política de hoy tiene que estar conectada con un proyecto de futuro postcapitalista.  Cualquier espacio político en el siglo XXI que quiera hacer frente al capitalismo global tiene que interiorizar que la democracia es mucho más que una estructura de representación. Es una forma de vida

Cualquier alternativa racional es incompatible con el capitalismo porque está basado en la desigualdad estructural, en la alienación de las personas, en el crecimiento ilimitado y en mercantilización de la sociedad. Defendemos la necesidad de vencer al capitalismo, a través de la voluntad democrática de la mayoría de la ciudadanía, y construir una sociedad estructuralmente igualitaria, ecológicamente sustentable y culturalmente plural.

Somos una organización de izquierda porque partimos del convencimiento de que el conflicto social está en la base de cualquier acción política. Defendemos los valores históricos del socialismo democrático: la libertad, la igualdad, la solidaridad y la autonomía personal y colectiva, y un proyecto emancipador en la que la economía esté al servicio de las personas, de la comunidad y de la reproducción de la vida y de la naturaleza.

2.3. Somos  republicanos

El republicanismo va mucho más allá de que el Jefe del Estado sea elegido por sufragio universal, elemento central en cualquier democracia. Sobre todo impulsa la construcción de una ciudadanía que participa activamente en los asuntos públicos, la separación de poderes, la laicidad, la supremacía del poder civil y la transparencia en política.

2.4.  Somos ecologistas

Somos ecologistas porque somos concientes de que nos enfrentamos a una crisis profunda  que ha dado al traste con el sueño de una sociedad opulenta y ha puesto de manifiesto que el ideal de la igualdad  no podrá alcanzarse sin una conciencia clara de los límites biofísicos del planeta.

Los patrones de producción, distribución y consumo actuales, heredados del tipo de industrialización de alto impacto ambiental, son la prueba más evidente de la inviabilidad del actual sistema capitalista globalizado. El calentamiento global y el cambio climático, el agotamiento del modelo energético, la carestía de los alimentos básicos y la degradación de los recursos, no sólo ponen en peligro el futuro de la humanidad sino que son el componente oculto de la actual crisis del sistema.

La ecología política ha demostrado su capacidad de predicción de las consecuencias del este modelo económico y de consumo sobre el que se ha sustentado la acción política de la socialdemocracia y, ni que decir tiene, de la derecha neoliberal. La salida global por la vía del crecimiento global, entendido éste como nuevo impulso del modelo productivista y de incentivación del consumo, volverá a chocar, esta vez con más virulencia, con los procesos de escasez y agotamiento de combustibles fósiles, materias primas y con la sustancial alteración de las condiciones fisicoquímicas de la biosfera.

En particular, el modelo de desarrollo dominante en Andalucía desde los años sesenta ha sido una irresponsabilidad y un ataque sin precedente a nuestra tierra, de consecuencias a veces irreversibles y, en todo caso, muy duraderas. Su práctica política, aunque disfrazada en los últimos años de palabrería demagógica sobre la sostenibilidad, ha producido una catástrofe medio ambiental y territorial, esquilmando el litoral, destruyendo nuestro modelo de ciudad, amenazando la supervivencia del medio rural, degradando la biodiversidad y contribuyendo a la desertización, la contaminación de ríos o el derroche en el consumo de agua.

Desde una perspectiva de conexión entre ecología y andalucismo  defendemos como una de nuestras principales prioridades el cambio  del modelo económico andaluz.

2.5.  Somos andalucistas

El capitalismo ha exigido  la destrucción de la diversidad cultural en beneficio de una cultura uniforme con la que facilitar el funcionamiento sin trabas de los mercados. Aculturación y el alejamiento de los ciudadanos en la toma de decisiones han sido las fuerzas motrices del proceso de globalización en el XX.

Andalucía es un sujeto político colectivo dotado hoy de instituciones de autogobierno y con un valioso patrimonio constitucional y democrático. Ser andalucista significa defender el reconocimiento de la naturaleza política de la sociedad andaluza entendida de forma integral como un sistema abierto necesitado de autonomía real y de mecanismos cooperativos en este mundo globalizado.

El concepto de autonomía real implica la defensa de un nuevo protagonismo de la sociedad andaluza en pie de igualdad en el concierto del Estado capaz de generar y redistribuir riqueza mediante la producción de alimentos, la territorialización de la economía, la producción estética y cultural o la soberanía energética.

El andalucismo renovado debe aportar nuevas funcionalidades al cambio, tal como lo hizo durante la transición política, mediante:

a) La profunda sincronización con la defensa de la democracia frente a la dictadura de los mercados.

b) La plena ubicación dentro de la izquierda.

c) La defensa de la cooperación política federal, sobre todo ahora cuando se agudiza la crisis del estado-nación.

d) Su imbricación con la ecología, aportando y recibiendo sinergias para un proyecto político igualitario.

e) Ocupar la primera línea en la defensa del autogobierno andaluz.

f) La profundización, asunción y defensa de las señas de identidad de nuestra tierra por parte de la ciudadanía.

g) La relectura y actualización de los mensajes y discursos tanto de Blas Infante como del andalucismo histórico en general.

2.6. Defendemos el federalismo plurinacional y cooperativo

La soberanía compartida y del federalismo plurinacional  es el principio estratégico para defender la democracia y lo público en esta crisis de la globalización, tanto en España como en la UE .

Defendemos la autonomía real de las nacionalidades y la cooperación política a través de modelos democráticos federales. El proceso de globalización está destruyendo las funciones que históricamente venían desempeñando los Estado-nación clásicos. Luchamos por un modelo de organización política superadora del Estado de las autonomías que avance hacia un Estado Federal.

Andalucía no necesita fronteras, ni moneda, ni ejército, necesita poder político. Un poder político que  tiene que estar enlazado, a través del federalismo cooperativo con los Pueblos de España y  Europa , con la finalidad de tener la máxima capacidad de decisión, en cooperación con las instituciones políticas a las que pertenece actualmente, frente a los poderes económicos de la globalización.

 2.7. Somos  feministas

 Lucharemos contra todos los vestigios culturales patriarcales que oprimen y explotan a las mujeres, en particular la violencia machista, la discriminación laboral y familiar, la explotación sexual. La lucha feminista es una de las claves en la lucha contra las desigualdades en un mundo donde las desigualdades tienen cara de mujer.

 El feminismo ha contribuido a un nuevo concepto de empoderamiento y transformación que implica cambios que no sólo afectan a las esferas de producción sino también a la organización social y al conjunto de relaciones humanas, habiendo puesto de manifiesto un conflicto que va más allá de la contradicción entre el capital y el trabajo.

 El movimiento feminista no sólo interesa a las mujeres en su lucha por la emancipación sino al conjunto de la sociedad y para la renovación de la izquierda que a su vez requiere de una práctica diferente alejada por completo de los comportamientos patriarcales.

 2.8.  Somos internacionalistas

 El fenómeno de la globalización ha colocado en la agenda de los nuevos movimientos sociales y políticos la importancia de la acción internacional. La aparición de grandes movilizaciones en todo el planeta de la mano del Foro Social Mundial, contra la guerra, contra la especulación financiera, pone de manifiesto la necesidad de construir otro mundo posible y necesario. El impacto de la crisis en el territorio nos recuerda que la raíz de los problemas también tiene su origen en políticas globales.

 Desde Andalucía esta vocación por actuar en al agenda global debe convertirse en uno de los pilares ideológicos de nuestro trabajo. Esta visión internacionalista es complementaria con las señas de identidad feminista, ecologista, andalucista con base de pensamiento político de izquierda.

 Son varios los escenarios en los que esta acción internacional afecta a Andalucía para la cooperación internacional y defensa de los derechos humanos: Europa, Mediterráneo, América Latina.

 Europa es un escenario de integración regional en el que Andalucía tiene que actuar. Nunca hemos estado a la altura de la renta media europea, la brecha entre la Europa rica y la Europa pobre (en la que se encuentra Andalucía) crece. La alianza de actores sociales y políticos desde Andalucía con otros en el resto de Europa es fundamental para alterar la correlación de fuerzas, hoy muy favorable a las políticas de la Troika. La construcción de una Europa política, social y económica no es tarea fácil, estando en el corazón del sistema, pero es una tarea necesaria. Para ello es fundamental asumir que Andalucía puede y debe aportar sus experiencias, su capacidad de movilización para actuar en el escenario europeo, y esto requiere el apoyo desde nuestra organización política para la articulación de estas energías con otras fuerzas políticas europeas.

 Pero otro escenario de integración regional es el Mediterráneo. Por historia y por geografía nos unen vínculos muy fuertes en este continente acuático, a pesar de la gran brecha cultural y económica existente ahora con los países de la ribera sur. El fenómeno de las primaveras árabes ha sido una llamada de atención de que algo se mueve, a pesar de que la reacción del sistema ha sido violenta considerando el valor de la región con reservas importantes de energías fósiles. La atención a estos procesos y la alianza con fuerzas sociales y políticas en el Mediterráneo también deben ser atención importante.

 América Latina, nuestra frontera trasatlántica, comparte con Andalucía proximidad cultural sólida: historia, apellidos y lengua. América Latina hoy es un referente mundial, un laboratorio con experiencias exitosas de empoderamiento social y político para la construcción de otro modelo de desarrollo socialmente justo, ambientalmente sano y culturalmente diverso. La cooperación y la alianza con las fuerzas sociales y políticas de América Latina es fructífera para la consolidación de esos procesos exitosos y para la construcción de un nuevo modelo en Andalucía, España y Europa.

 La cooperación internacional para el desarrollo, la erradicación de la pobreza, la defensa de la naturaleza, la lucha por la igualdad y la defensa de los derechos humanos son valores de un fundamento ideológico de izquierda. El fenómeno de la pobreza en África y la migración masiva a Europa no se combate con vallas.

 Andalucía ha demostrado, y este partido lo asume como valor propio, ser un pueblo solidario. Que lo es hacia el interior de sus propias fronteras a la vez que lo es con otros pueblos. Este partido tiene una visión contundente a favor de la cooperación internacional para el desarrollo como responsabilidad global en la que Andalucía también participa. De la misma manera que exige esa solidaridad hacia Andalucía en el marco europeo donde ha sufrido el empobrecimiento y donde reclama apoyo para la equidad territorial.

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